Cuando hablamos de flautas mexicanas, la mayoría piensa inmediatamente en tortillas de maíz crujientes rellenas de pollo o carne deshebrada.
Sin embargo, en el norte del país existe otra tradición igual de deliciosa y profundamente arraigada: las flautas elaboradas con tortillas de harina. Son una muestra perfecta de cómo cada región adapta las recetas a sus ingredientes, costumbres y formas de cocinar.
Estas Flautas del Norte, originarias de Coahuila, llevan además un relleno que sorprende por sus influencias históricas. La combinación de carne de cerdo, jitomate, almendras, pasas y especias recuerda los sabores mestizos que llegaron a México durante la época virreinal y que terminaron formando parte de muchos platillos tradicionales del norte del país. El resultado es una receta crujiente, aromática y llena de contrastes que vale la pena rescatar.
Flautas del Norte
4
platos30
minutos20
minutos300
kcal1
hora10
minutosIngredientes
- Para el relleno
2 cucharadas de aceite vegetal
½ cebolla finamente picada
350 g de lomo de cerdo molido
2 jitomates asados, molidos y colados
¼ de taza de almendras picadas
⅓ de taza de pasas
1 pizca de clavo molido
Sal al gusto
Pimienta negra recién molida al gusto
- Para las flautas
12 tortillas de harina
2 cucharadas adicionales de aceite vegetal para freír ligeramente
Ensalada verde al gusto para acompañar
Papas fritas al gusto para acompañar
Pasos
- Comenzamos calentando dos cucharadas de aceite en una cacerola amplia. Agregamos la cebolla picada y cocinamos hasta que comience a suavizarse y desprender su aroma.
- Incorporamos la carne molida de cerdo y mezclamos constantemente para que se cocine de manera uniforme. Dejamos que tome color y se dore ligeramente.
- Añadimos el jitomate asado previamente molido y colado. Mezclamos bien y dejamos cocinar hasta que prácticamente todo el líquido se haya evaporado y el relleno adquiera una consistencia firme.
- En ese momento agregamos las almendras picadas, las pasas, el clavo molido, la canela, la sal y la pimienta. Revolvemos cuidadosamente para distribuir todos los ingredientes y retiramos del fuego.
- Mientras el relleno se enfría ligeramente, precalentamos el horno a 180 °C.
- Calentamos el aceite restante en un sartén amplio. Tomamos una tortilla de harina y colocamos una porción del relleno en el centro. Enrollamos firmemente formando una flauta compacta.
- Repetimos el procedimiento hasta terminar con todas las tortillas.
- Pasamos las flautas por el sartén con aceite caliente únicamente el tiempo suficiente para que comiencen a dorarse ligeramente. No buscamos una fritura profunda, sino desarrollar una textura inicial que terminará de perfeccionarse en el horno.
- Las colocamos sobre papel absorbente para retirar cualquier exceso de grasa.
- Posteriormente acomodamos las flautas en una charola para horno y horneamos hasta que estén perfectamente doradas y crujientes.
- Servimos inmediatamente acompañadas de una ensalada verde fresca o de papas fritas.
Notas
- Consejos de experto para unas flautas norteñas perfectas:
• Utiliza tortillas de harina frescas para evitar que se rompan al enrollarlas.
• El jitomate asado aporta mucha más profundidad de sabor que el jitomate crudo.
• Si deseas un relleno aún más aromático, puedes añadir una pizca de nuez moscada.
• Las almendras pueden tostarse ligeramente antes de incorporarlas para intensificar su sabor.
• No satures las tortillas con relleno para que mantengan una forma firme durante el horneado.
Las flautas norteñas y la influencia de la cocina mestiza mexicana
La cocina del norte de México suele asociarse con carne asada, cabrito y tortillas de harina, pero también conserva recetas que reflejan siglos de intercambio cultural. En estados como Coahuila, Nuevo León y Chihuahua, es común encontrar preparaciones donde las carnes se combinan con frutos secos, especias y frutas deshidratadas.
Esta tradición tiene raíces tanto españolas como árabes. Durante siglos, ingredientes como las almendras, las pasas, la canela y el clavo formaron parte de guisos festivos que eventualmente se adaptaron a los ingredientes disponibles en México.
Las flautas que hoy presentamos son un magnífico ejemplo de esa herencia culinaria. El relleno adquiere una profundidad de sabor extraordinaria gracias a las especias dulces y a los frutos secos, mientras que las tortillas de harina aportan una textura diferente a la de las tradicionales flautas elaboradas con maíz.¿Por qué las tortillas de harina son protagonistas en el norte de México?
A diferencia del centro y sur del país, donde el maíz domina prácticamente toda la cocina cotidiana, en el norte el trigo encontró condiciones ideales para su cultivo desde la época colonial.
Con el paso de los siglos, las tortillas de harina se convirtieron en una parte esencial de la gastronomía regional. Son más flexibles, resistentes y permiten crear preparaciones como burritos, chimichangas y estas deliciosas flautas norteñas.
De hecho, la propia receta sugiere experimentar también con tortillas de maíz, aunque el resultado tradicional y característico de Coahuila se consigue utilizando tortillas de harina recién hechas.



Lorem ipsum dolor sit amet, consectetur adipiscing elit. Fusce vitae tortor varius, blandit turpis nec, condimentum ipsum. Maecenas augue augue, maximus sed gravida a, consequat sed lectus. Suspendisse ac finibus metus. Nulla id ante dolor. Sed vel ante at nisi tincidunt hendrerit ut nec ipsum. Phasellus magna nisi, porta at ante sit amet, facilisis aliquet nibh. Sed in dolor bibendum, eleifend tortor convallis, congue justo. Vestibulum eros est, rhoncus non purus eget, vehicula rutrum elit. Mauris a nunc eros. Nullam aliquam velit tempus imperdiet pulvinar. Proin viverra justo ac lorem venenatis faucibus.
Etiam non vehicula ipsum. Pellentesque pharetra, enim quis bibendum cursus, odio nulla accumsan ante, at efficitur tortor mauris sed metus. Morbi ultricies pharetra est eget vulputate. Suspendisse potenti. Ut posuere ligula ipsum, vitae tempor mauris lobortis et. Mauris auctor
But I got a dreaming and sprawling about one night, and somehow, Sam got pitched on the floor, and came near breaking his arm. Arter that, Sal said it wouldn’t do.
By the light of the now brilliant moons I saw that he was but a shadow of his former self, and as he turned from my caress and commenced greedily.